Plagas de chinches contra el turismo en Madrid y Barcelona

Plagas de chinches contra el turismo en Madrid y Barcelona

Existe un aumento exponencial en el número de pisos en alquiler para vacaciones en las principales ciudades de España, con mayor incidencia en Madrid y en Barcelona. Las aplicaciones online como Airbnb o Homeaway facilitan esta disposición y utilización, lo que ha posibilitado una masificación en algunas zonas y apartamentos concretos, que ha provocado, a su vez, una serie de problemas relacionados con el mantenimiento y limpieza de las instalaciones.

El mayor de estos problemas hasta el momento es la aparición de plagas de chiches en diferentes alojamientos de Madrid y Barcelona. Y es que este aumento del tráfico sin un control más exhaustivo de personas y mercancías ha facilitado que aparezcan con un nivel alto de virulencia este tipo de plagas que provocan tantos inconvenientes a los turistas.

Las chinches viajan junto al turista escondidas en sus maletas, encontrando en los hoteles y apartamentos unos hábitats idóneos para reproducirse y expandirse, sobre todo si las instalaciones no siguen unos adecuados protocolos de limpieza y desinfección. De este modo, el nuevo huésped se encuentra con la colonia ya instalada, sirviendo a su vez de vehículo de transporte para la nueva vivienda, siendo esta el hogar del turista u otro hotel o apartamento.

Acabar con las chinches de una vez por todas

Este es un animal extremadamente resistente a todo tipo de insecticidas, un insecto que se instalan en camas, sofás y sillones convirtiéndose en una auténtica pesadilla, tanto para inquilinos como para propietarios con sus picaduras, una constante y muy molesta sensación que nos llevará a la imposibilidad de conciliar el sueño. Por lo que debemos cuanto antes actuar para eliminar estos molestos visitantes que nadie ha invitado.

Protección

El primer paso será el de la protección, tanto si no has sufrido todavía esta invasión como si la estás padeciendo, envuelve tu colchón con una funda anti chinches. Con ella lograrás que no entren ni salgan del colchón, protegiéndonos de sus picaduras o de que se instalen. Así mismo acabarás con ellas, aunque para lograrlo completamente deberás mantener estas fundas al menos un año entero, y es que las chinches pueden llegar a aguantar sin alimentarse un buen número de meses.

Limpieza

Puede que se hayan extendido por toda la casa, y enfundar camas, sofás y sillones no sea suficiente, así que también deberemos proceder a una limpieza en profundidad de toda la vivienda y lavar toda la ropa a una temperatura de entre 50 y 60 grados, que es a la temperatura a la que estos insectos mueren. La limpieza de la vivienda debería realizarse con una vaporeta, pues expulsa calor a esas temperaturas. En caso de no tenerla, usaremos un aspirador potente para que se lleve tanto a las larvas y huevos como a las chinches adultas.

El insecticida

Habíamos comentado la resistencia que estos animales tienen a los insecticidas, y con razón, pues no vale cualquiera, se deberá utilizar un spray específico anti chinches, mejor en un día que vayamos a dejar la casa sola para no recibir estos vapores que no son demasiado saludables para las personas y mascotas. Y es que lleva Permetrina, aunque no mancha ni tiene un olor desagradable, lo mejor es dejar actuar durante varias horas, después de aplicarlo tanto a muebles como a tejidos que podamos creer que han sido infectados.

MOSCA NEGRA: UN INSECTO QUE SE MULTIPLICA SIN CONTROL EN ESPAÑA

MOSCA NEGRA: UN INSECTO QUE SE MULTIPLICA SIN CONTROL EN ESPAÑA

A muchos lectores “Mosca negra” les sonará a película  de terror de los años setenta. Otros quizá tengan cierta familiaridad con las especies que se adaptan a un entorno cada vez más degradado medioambientalmente, tales como  “mosquito tigre”, etc… En coandi te contamos todo lo que debes saber:

Para quienes habitan en entornos fluviales próximos a ríos, y que además tienen relación con la ganadería o  la agricultura, la “Mosca negra” se ha convertido en todo un quebradero de cabeza, con una complicada solución a medio y largo plazo. Tal como se pueden imaginar, se trata de un insecto de entre tres y seis milímetros, de color negro y alas blancas que, a causa de la ausencia de depredadores naturales y los vertiginosos cambios en nuestro entorno natural, está adquiriendo dimensiones de plaga.

Los expertos aseguran que, con la ubicación de las depuradoras, el agua está lo suficientemente limpia como para atraer y permitir la reproducción de éste insecto y, sin embargo, lo suficientemente sucia como para desplazar a sus depredadores naturales, tales como las anguilas, roedores y otros animales acuáticos. Sus molestas picaduras causan dermatitis y picor y sus efectos pueden permanecer por el plazo de una semana.

Además, se han requerido centenares de atenciones médicas en personas y la cifra alcanza cotas dramáticas en lo a que a ganado y animales en cautividad se refiere. Sobre estos, además, se hace imposible establecer indicadores que arrojen luz sobre el alcance real de esta plaga que se cierne sobre las riberas de, al menos, los ríos de Madrid, Cataluña y la Comunidad Valenciana.

Más allá de las posibles soluciones planteadas, algunas de las cuales proponen restablecer el equilibrio “natural” de los ríos, nos encontramos ante el eterno dilema que sugiere que, un nuevo intento de solución, acarreará nuevas consecuencias no deseadas e imposibles de prever desde el presente. Y es que la fauna y la flora que mora alrededor de nuestros ríos, como la selva o como los bosques, son ecosistemas de una complejidad casi infinita, por lo que sólo la naturaleza parece tener los mecanismos de equilibrio que, al ojo humano, despiertan el calificativo de “perfecto”.

Algunas de las iniciativas planteadas como solución, no obstante, se auto-otorgan el calificativo de “no invasivas” y consisten, básicamente, en el tratamiento del agua y la reintroducción de especies depredadoras que, anteriormente, se encontraban adaptadas a estos entornos. El debate de fondo, sin embargo, permanece sin resolver. Una sociedad que contemple la naturaleza, pero especialmente los ríos y sus aguas, como un medio para un fin “superior” que a menudo se expresa en forma de dinero, es una sociedad que vive de espaldas a la naturaleza.

Sin embargo, nuestros ancestros conocían bien la infinita generosidad de la madre tierra, quien te devuelve un árbol a cambio de una semilla, pero que, quizá, nos devuelva una molesta e incluso peligrosa picadura de mosca cuando le damos la espalda. Lo dicho, si está usted o va a pasar unos días en la refrescante orilla de un río, utilice la ropa adecuada y mantenga la vigilancia especialmente en las primeras y las últimas horas del día. Sergio Cifuentes Sánchez Sociólogo

Una plaga de galerucas amenaza Alcorcón

Una plaga de galerucas amenaza Alcorcón

La galeruca (Xanthogaleruca luteola), un pequeño escarabajo que se alimenta de las hojas de los olmos, se ha convertido en una plaga en Alcorcón y el ayuntamiento del municipio madrileño está intentando acabar con ella.

Daños producidos por la plaga de galerucas

Estos coleópteros, pertenecientes a la familia Chrysomelidae, cuando son adultos, agujerean las plantas, y las larvas de galeruca devoran el tejido de las hojas de los árboles. Salen en primavera para alimentarse, después de hibernar en las grietas de la corteza de los troncos o en la hojarasca seca.

Las galerucas, conocidas como escarabajos del olmo, se pueden encontrar también en el suelo o las partes bajas de paredes de inmuebles, pero, sobre todo, constituyen una de las principales plagas defoliadoras de masa arbórea en diversas ciudades españolas.

La plaga de larvas de galeruca ha sido detectada en la calle El Molar y en la calle Valladolid de Alcorcón, concretamente. El vecindario ha visto que desde el Ayuntamiento simplemente se han barrido las calles, y han sido las mismas personas de a pie las que han tenido que sacar las larvas de galeruca de portales y comercios.

Prevención de plagas de galerucas

En Alcorcón, el problema ha sido la ausencia de tratamientos químicos preventivos durante la primavera en las copas de los árboles y los troncos. Aunque las plagas de galerucas no provocan la muerte de los árboles directamente, ni son perjudiciales para la salud de las personas, transmiten un hongo (Ceratocystis ulmi) que sí es mortífero para el olmo.

Ahora el Ayuntamiento ha contratado a una empresa para que aplique un tratamiento de choque, una “alternativa de urgencia”, ante la situación de que la contratada anteriormente no había aplicado las medidas necesarias de prevención, y ahora es más complicado luchar contra la plaga.

Cómo luchar contra las plagas de galerucas

Hay que muestrear regularmente, utilizar productos químicos no agresivos con los árboles y tratar las cortezas o copas con insecticidas sistémicos o de contacto.

Estos insectos, de adultos vuelan, por lo que limpiar grupos aislados de árboles es inútil si hay ejemplares afectados alrededor.

Para poder prevenir y tratar las plagas, es esencial realizar muestreos periódicos y detectar los focos de población más abundantes dentro de la masa de olmos.

Algunos de los métodos más adecuados incluirían eliminar ramas secas durante el invierno y desterrar la costumbre de podar a partir de la primavera, ya que favorece la entrada de escolítidos en la madera.

Los tratamientos a nivel de corteza y copa pueden realizarse con Alfacipermetrina, aunque a nivel de copa es más recomendable el Bacillus thuringiensis subespecie tenebrionis, pero este producto aún no está disponible en el mercado español. En países europeos suelen inyectar insecticidas como la avamectina, el imidacloprid o el acefato en el tronco, que llega a la galeruca cuando se alimenta de los tejidos de la planta.

La Unión Europea, sin embargo, prohíbe el uso de ciertos productos químicos en los árboles por el riesgo que conllevan para la salud, y no pueden utilizarse donde haya niños o personas mayores cerca, por lo que la erradicación de la plaga de galerucas ahora es complicada.

Por otra parte, es esencial que la ciudadanía esté informada e implicada en los temas de tratamiento de plagas de insectos. Para ello, se podrían realizar campañas que ilustraron al vecindario sobre el ciclo de las plagas, la identificación de las mismas y las estrategias de control.