Qué son los escarabajos de las alfombras y cómo eliminarlos

Qué son los escarabajos de las alfombras y cómo eliminarlos

Los escarabajos de alfombra o Anthrenus scrophulariae, aunque inofensivos, son una plaga que pueden llegar a causar grandes daños a nuestras pertenencias, como alfombras, tejidos de piel o muebles. Comparados con otros tipos de escarabajos, estos son bastante pequeños (no suelen superar el medio centímetro de tamaño), tiene una forma ovalada, están cubiertos por una coraza dura que parece de escamas y presenta diversos colores (marrón, amarillo y blanco). Las larvas tardan dos semanas en eclosionar y desde ese momento ya comienzan a causar daños.

Normalmente suele vivir en flores, pero en épocas de sequía, cuando apenas hay vegetación, pueden mudarse dentro de las viviendas. Cuando se encuentran en un ambiente más campestre, su alimentación se basa en néctar y polen de flores, pero cuando llegan a nuestros hogares, se alimentan de lana, algunas pieles de animales, plumas, cerdas…, es decir, cualquier tejido de origen animal. Por este motivo, si vamos a meter flores en casa, es importante también inspeccionarlas primero.

Las tres especies más comunes de escarabajos de alfombra son: escarabajos de alfombra variada (negros con manchas amarillas, azules y blancas y los podemos localizar en primavera e inicio del verano cerca de las ventanas), muebles escarabajos (de las mismas tonalidades pero un poco más grandes) y los escarabajos de alfombra negra (son más brillantes, los adultos son negros y las larvas marrones).

A veces podemos llegar a confundirlos con las chinches. Estas son más grandes, de color marrón negruzco o rojizo, viven el colchones, pintura, muebles… y se alimentan de sangre, por lo que no son tan inofensivas como los escarabajos.

Podemos conseguir deshacernos de esta plaga sin necesidad de llamar a profesionales, pero para ello necesitaremos cargarnos de paciencia y seguir los siguientes consejos:

  • Limpia con regularidad las alfombras, tapicerías de tela, muebles, estanterías, etc. y quita los restos de cabello, insectos muertos, telas de arañas o cualquier otro elemento que pueda servirles como alimento o como nido para poner huevos.
  • Aprende a reconocerlos, ya sea por su forma y color o por las pelotillas fecales que desprenden, y encuentra el origen de la plaga (donde haya más concentración). Aunque lo más habitual es que vayan a las telas, también podemos encontrarlos en sitios más oscuros, como conductos de ventilación o zócalos.
  • Deshazte de las prendas de ropa infestadas para evitar que vuelvan a proliferarse.
  • Lava las telas con agua caliente y jabón.
  • Usa insecticidas especiales para escarabajos de alfombras. Son recomendables sobre todo los que contienen clorpirifos, bendiocarbos y aletrina.
  • Coloca trampas de pegamento. Estas actúan en los adultos para que evitar que lleguen a poner huevos.
  • El ácido bórico es también un buen método para eliminarlos de forma muy rápida, por lo que puedes espolvorearlo en las zonas infestadas.
  • Recuerda usar guantes y lavarte bien las manos después de cada aplicación.
  • Por último, aplica insecticidas líquidos alrededor del perímetro de la casa y elimina los nidos que haya cerca.
  • Puedes guardar algunas prendas en bolsas de plástico y exponer la ropa al sol, ya que los escarabajos son susceptibles a la luz solar.

Si lo deseas, también puedes contratar a un especialista que se encarguen de exterminarlas por completo con productos químicos más potentes y eficaces.

Los chinches: unos compañeros muy incómodos

Los chinches: unos compañeros muy incómodos

Hasta el siglo XX, los chinches eran considerados como una plaga alrededor de todo el mundo. Durante estas décadas descendieron notoriamente en número, pero en los últimos años han resurgido con infestaciones cada vez mayores. Los chinches son pequeños insectos ovalados de color café que se alimentan de sangre (tanto humana como de animales) y son muy difíciles de apreciar a simple vista. Se suelen denominar «chinches de cama» porque en este lugar disfrutan de un ambiente bastante cálido y del alimento que necesitan para poder sobrevivir (sobre todo por las noches). Además de picaduras, también pueden llegar a provocar otras enfermedades.

Uno de los motivos de su rápida expansión es que son muy fáciles de transportar (ropa, muebles, ropa de cama, costuras, cajas, etc.), por lo que es muy importante actuar rápido desde el momento en el que percibimos los primeros signos de su existencia. Esto incluye una limpieza exhaustiva, un tratamiento para deshacernos de ellos y un procedimiento de prevención. A continuación, vamos a exponer algunos conocidos ejemplos para eliminar estos insectos tan molestos.

Si buscamos información, veremos que nos aconsejarán aplicar vapor caliente (a unos 50 ºC) tanto en el colchón, como en la ropa de cama, las cortinas, etc. para conseguir que desaparezcan o exponer directamente estos elementos al sol durante mucho tiempo, debido a la baja resistencia de los chinches a las altas temperaturas. Otros ejemplos de remedios caseros que encontramos son: la cúrcuma (pues su principio activo, la curcumina, es un potente antimicrobiano), el aceite de menta o de lavanda (un gran repelente de insectos pequeños por los olores que libera), el clavo de olor (también por el fuerte olor que desprende) o el alcohol isopropílico o isopropanol (por su acidez).

Sin embargo, lo primero que debemos hacer si sospechamos que tenemos chinches en nuestro hogar, es contactar con especialistas que realicen una inspección y nos aseguren que efectivamente se trata de una plaga de estos insectos. Serán ellos quienes nos indiquen los pasos que debemos seguir para eliminarlos. Hasta que nos pongamos en contacto, no debemos desplazar los muebles de un sitio a otro (porque esto no va a hacer que desaparezcan), no debemos optar por desechar directamente nuestras pertenencias (porque tampoco las elimina y supondrá un desembolso extra), no debemos incrementar la temperatura con aparatos como calefactores (pues se necesita una temperatura muy alta para llegar a eliminarlos) y no debemos utilizar ni químicos ni insecticidas si no nos lo recomienda un profesional. Podemos matar los chinches con las manos, pero esto no hará que desaparezcan, simplemente reducirá el número.

Para prevenir la aparición de este tipo de estos insectos, debemos pasar la aspiradora con regularidad (sobre todo en espacios con alfombras), evitar poner la cama contra la pared u otros muebles, revisar de vez en cuando las patas de la cama y muebles (a veces se esconden ahí), cambiar con frecuencia las sábanas (al menos dos veces al mes), lavar toda la ropa que pueda estar en contacto con el suelo y favorecer una constante limpieza del lugar.

Cómo evitar que las termitas subterráneas destruyan nuestro hogar

Cómo evitar que las termitas subterráneas destruyan nuestro hogar

Las termitas u «hormigas blancas» son unos insectos que se caracterizan por alimentarse de materiales ricos en celulosa, como por ejemplo la madera. Las termitas subterráneas son una subclase de estos insectos sociales que se desplazan hacia lugares donde encuentren abundante cantidad de madera o metal, haciendo que las estructuras fabricadas con estos materiales se debiliten llegando a provocar graves daños. Al tratarse de organismos que viven en colonias cada una tiene su función. Las termitas obreras, las verdaderas responsables del deterioro de estos materiales, son las que se encargan de localizar el sustento y dividirlo entre el resto de integrantes de la colonia. Después encontramos las termitas aladas y las soldado, con grandes mandíbulas y encargadas de defender la colonia.

El primer paso para conseguir eliminarlas de nuestra casa es localizarlas. Para ello es importante que conozcamos su modus operandi y cómo se desplazan. Normalmente las termitas suben por los muros de carga de nuestro hogar, aquellos que están en contacto con la cimentación, pero también se puede dar que las termitas se desplacen entre los azulejos o los marcos de las puertas.

Las termitas tienden a construir túneles a través de los cuales llegarán a la madera, pero son capaces de adaptarse perfectamente a las circunstancia y también pueden acceder desde el subsuelo, es decir, por la junta de expansión del hormigón de los cimientos, por las grietas de sedimentación en la losa, por la junta de expansión entre el suelo del garaje y la entrada, etc.

Para evitar que estos insectos acaben con nuestro hogar, podemos tratar la madera con productos de curado o insecticidas, echar productos químicos alrededor de la casa y en los cimientos para que no entren (durante la construcción) o tratarlas después inyectando el insecticida a través de agujeros. Si no tienes muy claro cómo realizar estos procedimientos, contacta primero con un profesional. Dentro de los insecticidas podemos elegir entre los que son repelentes, es decir, los que evitan que las termitas accedan por donde hemos echado el producto, y los no repelentes, aquellos que en lugar de evitar que las termitas ataquen, las matan.

Otro método que podemos emplear es el de colocar trampas de cebos con insecticida que tiene como objetivo su propagación por toda la colonia de termitas. También es un buen método para comprobar si hay termitas cerca de tu casa; para ello, bastará con introducir un trozo de madera que no esté tratada.

Finalmente, cuando la situación se vuelve insostenible, podemos optar por fumigar toda la casa y eliminar todas las colonias de una sola vez. Este proceso se aconseja cuando existen diversos grupos en espacios diferentes de la infraestructura. Únicamente un especialista puede fumigar una casa, así que ponte en contacto con él y asegúrate de tomar las precauciones necesarias.

Una vez eliminadas, es muy aconsejable que protejamos nuestra casa contra futuras plagas de termitas arreglando los problemas existentes en la estructura, ventilando espacios ocultos, evitando las acumulaciones de agua cerca de los cimientos, etc.

Palomas en la ciudad: un riesgo real para los humanos

Palomas en la ciudad: un riesgo real para los humanos

Originariamente, las palomas solían anidar en abruptos acantilados. Por este motivo, no es de extrañar que los altos edificios que hoy pueblan las ciudades les recuerde en parte a ese paraje vertical y hayan decidido convertirlos en un buen lugar para construir sus nidos, pues, además, cuentan con una alta perdurabilidad que favorece enormemente su asentamiento. Es a partir de los años 50 cuando la paloma bravía o Columbia livia empieza a convertirse en una vecina más de nuestro entorno, ya que cuenta con agua, comida, refugio, un buen clima y escasos depredadores. Otros de los hechos indicativos son su rápida reproducción y su fácil adaptación a la presencia de humanos y de ruido constante. Las palomas son aves predominantemente sedentarias, pero en ocasiones cambian de una ciudad a otra. Asimismo, cuando algunas mueren son pronto reemplazadas por otras.

Todas estas razones han convertido a la paloma en una de las plagas más peligrosas de nuestros días. Se emplea el término «plaga» cuando los intereses de una especie chocan con los de los seres humanos, como ocurre también en muchos lugares con las ratas, las gaviotas en las zonas costeras o las cucarachas. Las palomas pueden ser bastante molestas para los ciudadanos por la suciedad, el deterioro, los excrementos, las plumas… incluso pueden llegar a ocasionarnos problemas de salud. Según el Departamento de Salud de Nueva York (EE. UU.), las personas podemos contraer infecciones como la Histoplasmosis, por la inhalación del polvo que forman al limpiarse las plumas, la Cyptococcosis, por el contacto con los excrementos, y la Psitacosis, por los ácaros que llegan a nosotros. Cualquiera de las tres infecciones es bastante inusual, pero es importante conocerlas y saber que podemos llegar a contraerlas, sobre todo las personas más vulnerables como niños o ancianos o personas con enfermedades autoinmunes.

Para evitar que una plaga se siga extendiendo pero, sobre todo, para tratar de reducirla y minimizar así los problemas que ocasionan, es importante que toda la población afectada colabore y siga las instrucciones pertinentes. En el caso de las palomas, algunas de las directrices con las que deberíamos cooperar son:
dejar de alimentarlas, ni directa ni indirectamente por medio de la acumulación de desechos alimentarios en cubos, terrazas, vía pública… evitar la presencia de charcos o cualquier tipo de agua estancada que pueda ser objeto de bebida o baño, intentar que no tengan la posibilidad de anidar o refugiarse en los inmuebles de la ciudad (sellar huecos, por ejemplo) instalar sistemas que impidan a las palomas asentarse en edificios como púas antipalomas, pastas repelentes, mallas protectoras o estímulos visuales que las ahuyenten, en función del medio y las circunstancias (siendo esta última directriz de las más costosa) También se pueden poner trampas a partir de cebos, químicos para que dejen de producir huevos o repelentes que imitan a sus depredadores

Como hemos visto, las personas otorgamos a las palomas los perfectos condicionantes para que no quieran marcharse de nuestro lado, por lo que está también en mano de todos aportar nuestro granito de arena para evitar que estas situaciones se sigan dando.

Cómo afecta el cambio climático a las plagas

Cómo afecta el cambio climático a las plagas

El hecho de que el cambio climático influye en cómo afectan las plagas a los cultivos es un hecho contrastado. El aumento de la temperatura a nivel global favorece que muchas especies de insectos puedan sobrevivir en territorios que no son los suyos autóctonos, asentándose y expandiéndose en la nueva geografía conquistada y, en no pocos casos, afectando a las plantaciones y a la fauna locales.

No obstante, y aunque como apuntábamos esta es una realidad irrefutable, aún son muchos los científicos que aseguran que no hay por qué alarmarse: según ellos, los seres humanos tenemos mucha más culpa en el asunto que el propio cambio climático. Asimismo, abogan por sustituir las voces catastrofistas por una mayor concienciación y, sobre todo, por un mejor uso de los productos químicos con los que son tratados los cultivos (ya que, según alegan, la utilización de una cantidad desproporcionada e inconsciente de agentes químicos ha propiciado que muchas especies hayan desarrollado una mayor resistencia ante insecticidas y plaguicidas).

En otras palabras, por el momento solo podemos especular sobre este asunto, ya que las investigaciones al respecto todavía no permiten hablar en términos absolutos. Lo que sí puede afirmarse es que el principal factor que ha favorecido la migración de especies (y su posterior transformación en plagas) es una actividad realizada por el hombre: el transporte de mercancías (en otro post hablábamos de ello en relación a la expansión del mosquito tigre por nuestra geografía). Es decir, que nosotros ayudamos a los nuevos insectos a llegar a nuestra geografía y, por su parte, el cambio climático se encarga de acogerlos y aclimatarlos (valga la redundancia) como es debido.

A lo largo de los últimos años, en España hemos podido asistir a dos ejemplos de cómo el aumento de la temperatura del globo ha traído consigo a nuevas especies invasoras. Por un lado, encontramos el caso de la araña roja (Tetranychus urticae), el tan temido como pequeñísimo insecto que afecta tanto a jardines particulares como a grandes plantaciones (sobre todo a las de cítricos). Ha sido demostrado mediante métodos científicos que, efectivamente, este insecto ha desarrollado una mayor fortaleza y resistencia desde que aterrizase en nuestros campos, hace ya bastante tiempo. A ello han contribuido, sin duda, la humedad y el calor característicos de ciertas zonas de nuestro país.

El otro caso al que nos referíamos es el del picudo rojo o gorgojo de las palmeras (Rhynchophorus ferrugineus), un coleóptero que se detectó hace más de veinte años en el sur peninsular y que se ceba especialmente con la palmeras. Si bien se prevé que la araña roja continúe haciéndose fuerte en España conforme la temperatura continúe ascendiendo (algo que confirman incluso los pronósticos más optimistas), hace poco que los avances tecnológicos han conseguido dar con el enemigo perfecto para erradicar al picudo: una sustancia llamada emamectina. Al someter a las palmeras al tratamiento con dicho agente, las larvas de los picudos son envenenadas y mueren cuando se alimentan de la fibra de la planta, hasta la que la emamectina ha llegado sin haber dañado a la palmera en absoluto.
Un panorama poco alentador

Un reciente estudio realizado por científicos de las universidades británicas de Exeter y Oxford ha sacado a relucir lo que muchos temían hacía tiempo: que el cambio climático está favoreciendo la expansión de plagas hacia los cultivos de ambos polos terrestres. Es decir, que cada vez más superficie cultivada está siendo mermada por insectos, hongos, bacterias y virus, y este proceso irá en aumento conforme el calor global siga aumentando.

A día de hoy, se estima que entre el 10% y el 16% de la producción global de alimentos procedentes de cultivos se echa a perder a causa de los perjuicios provocados por las plagas. O, dicho de otro modo, las plagas son (según apuntan los datos facilitados por entidades especializadas) el motivo principal debido al cual se pierden los alimentos que podrían alimentar a casi una décima parte de la población mundial. Si al efecto que ejerce el cambio climático sobre la propagación de las plagas sumamos el creciente e imparable aumento de la población humana, el panorama al que nos enfrentamos es, cuanto menos, desalentador.

El mosquito tigre se expande por España

plagas mosquito tigre

El mosquito tigre o Aedes albopictus es fácil de identificar ya que su tamaño y rayas lo hacen muy característico, pero sin duda alguna son esas picaduras enormes y dolorosas su firma personal.

Procedente del sudeste de Asia, el mosquito tigre entró en la península por Cataluña y desde entonces se ha ido expandiendo por toda España. De hecho esta especie fue incluida en el Catálogo Español de Especies exóticas Invasoras en 2013, aunque fue detectado por primera vez en nuestro país en 2004.

El mosquito tigre por sí solo no se desplaza grandes distancias, de hecho se cree que pudo entrar en España con un cargamento de neumáticos. Y es que hay pruebas de que su propagación se ha facilitado con el transporte no sólo de mercancías, sino que también se desplaza en nuestros vehículos particulares. En consecuencia, no está de más echar un vistazo, aspirar esquinas, zonas oscuras y los asientos por debajo, además de rociar el interior con algún producto que acabe con ellos antes emprender el viaje.

Así, pese a que su hábitat natural son las zonas costeras, el mosquito tigre que se adapta muy bien a su entorno, puede encontrarse ya en zonas de interior siendo las aguas estancadas su lugar predilecto.

A pesar de que lo más molesto hoy en día es su picadura, la gran preocupación es que se convierta en un transmisor de enfermedades, como ya ha ocurrido en otros países como Grecia donde en 2010 llegó a provocar varias muertes, y es que los mosquitos son, pese a su pequeño tamaño, los animales que más muertes provocan en los seres humanos. Como en otras especies de mosquitos, es la hembra la que pica ya que necesita nutrir los huevos con las proteínas que toma de nuestra sangre.

Pese que las Comunidades Autónomas junto al Ministerio de Sanidad están intentando reducir su población, erradicarlo es difícil y costoso ya que hay que centrarse en la larvas. A nivel particular se pide informar a las autoridades de avistamientos para así tener controlada su expansión, de hecho ya se ha puesto en marcha una aplicación móvil. También se recomienda eliminar aquellos lugares donde se pueda almacenar y estancar agua ya que las hembras depositan sus huevos en este hábitat.

Además, el mosquito tigre suele alimentarse de día, sobre todo al atardecer o al amanecer, pero desgraciadamente en la actualidad hay un factor que juega en nuestra contra y es que junto con Italia, somos el país con mayor contaminación lumínica de Europa. Como resultado, la actividad del mosquito tigre se ha prolongado a lo largo de la noche.

Como para el resto de mosquitos, si queremos evitar su picadura lo mejor es disponer de mosquiteras y utilizar repelentes, insecticidas eléctricos o ultrasonidos para insectos entre otros . Algunos consejos extra serían evitar colonias o jabones muy perfumados, si tendemos en exteriores sacudir la ropa una vez seca, utilizar ropa fresca pero que nos cubra la piel y mantener una buena higiene personal ya que nuestro olor corporal puede hacernos irresistibles al mosquito tigre.

Cómo evitar la aparición y reproducción de cucarachas

Cómo evitar la aparición y reproducción de cucarachas

Por fin llega el buen tiempo pero con él las primeras cucarachas y efectivamente, no hay nada más desagradable que llegar a la cocina y ver alguna rondando por ahí o peor, volando.

Si el problema es grave y estamos hablando de plaga de cucarachas, lo mejor es que contactes con un profesional o hables con tus vecinos y decidáis hacer una desinfección del edificio, lo que será una buena solución para todos.

Si el problema es leve, hablamos de avistamientos esporádicos, lo mejor es mantener una buena higiene y limpieza en el hogar.

De cualquier forma lo mejor es conocer bien a nuestro enemigo para saber cómo combatirlo.

Una de las cucarachas más habituales en nuestras ciudades y hogares es la comúnmente conocida como cucaracha americana. Estas cucarachas tienen preferencia por lugares cálidos, húmedos y oscuros, por lo que es normal verlas aparecer por la noche. Pueden llegar a medir 4cm, suelen vivir entre 14 y 20 meses y una hembra adulta puede llegar a tener 800 crías al año. Las hembras ponen ootecas o cápsulas que contienen huevos en zonas con abundante humedad y alimento para asegurar su perpetuación.

En primer lugar sellaremos todas aquellas rendijas u oberturas por las que puedan acceder a nuestra vivienda. Es ideal el uso de mosquiteras pero habrá que revisarlas bien para asegurarse de que cierran bien y de que no tienen ningún roto por donde puedan pasar.

En segundo lugar tendríamos que hacer una revisión y comprobar que no tenemos ningún habitante indeseado por nuestra casa. Como comentábamos, los lugares húmedos, oscuros, cálidos y con restos de comida suelen ser los paraísos de la cucarachas. Revisad cañerías, tuberías y desagües, que no haya ninguna fuga o se os haya derramado algún líquido. Por las noches intentad tapar los desagües para que les sea imposible acceder por ellos.

El cubo de la basura es otro de sus grades aliados ya que reúne las mejores condiciones posibles para las cucarachas y futuras cucarachas. Tenemos que intentar sacar la basura a diario y limpiar el contenedor con productos de limpieza de forma habitual.

Los alrededores de los electrodomésticos, sobre todo de lavadoras y lavavajillas donde el calor y la humedad son característicos, sin contar con que dejan recovecos entre el resto del mobiliario, también suelen ser el escondite perfecto para las cucarachas.

Y por último la higiene. Bien sabemos que con el calor la comida dura poco fuera de la nevera y los alimentos se descomponen mucho más rápido, así que aunque la pereza se apodere de nosotros lo mejor es fregar la vajilla nada más acabemos de comer y guardar las sobras de forma hermética o en la nevera. Además es conveniente limpiar los restos de grasa que se acumulan en los aparatos con los que cocinamos.

Con estas pequeñas directrices evitaremos la aparición de cucarachas en nuestros hogares. Sin embargo, si el problema persiste lo mejor será contactar con un profesional para evitar su aparición ya que además de desagradable no es higiénica ya que son un foco de infección.

Las palomas y el riesgo que suponen para la salud humana

palomas urbanas

Las palomas urbanas, como seres vivos que son, pueden padecer enfermedades infecciosas además de portar parásitos como piojos, pulgas o garrapatas. No obstante y aunque los casos de transmisión de enfermedades no son comunes ya que suponen haber tenido un contacto directo con el animal o con sus excrementos, es mejor evitarlas o por lo menos no alimentarlas para así controlar su población, en conjunto con las medidas aportadas por los ayuntamientos de nuestras ciudades.

Otro problema derivado de la población de palomas son sus heces y el deterioro que pueden provocar ya que son corrosivas. Esto es debido a que las heces de las aves contienen ácido fosfórico que no sólo maltrata edificios sino que también puede dañar estructuras metálicas, como la carrocería de un coche, sobre todo si se combina con las altas temperaturas que alcanzamos en las estaciones más calurosas.

Pese a que el riesgo de contraer una enfermedad transmitida por las palomas es muy bajo, también es cierto que existen grupos de mayor riesgo como niños, ancianos y personas con el sistema inmunológico más debilitado ya que sus defensas estarán muy bajas. Como siempre, en este y en cualquier otro caso relacionado con la salud, lo más recomendable será mantener una buena limpieza y evitar el contacto directo con las palomas y sus excrementos, y así prevenir que hongos, bacterias, virus o parásitos puedan alcanzarnos.

Acciones a eludir serían por ejemplo, que los niños se acerquen a jugar con las palomas o que les den de comer ya que de este modo sólo las atraemos. Además las plumas pueden contener ácaros y el propio animal puede tener piojos o garrapatas. Ya que no podemos tomar precauciones en su desparasitación, como lo hacemos con nuestros animales de compañía, lo mejor es mantener la distancia.

Por otro lado, si queremos limpiar una superficie de excrementos de paloma lo mejor es hacerlo con abundante agua y tomando las medidas higiénicas necesarias como ponerse guantes o incluso mascarilla y es que cuando los excrementos de palomas se secan pueden diseminarse por el aire. Así que como más vale prevenir que curar, es recomendable usar mascarilla para evitar que el polvo que se levante pueda ser inhalado accidentalmente. También es importante lavarse las manos para así desinfectarlas una vez hayamos terminado de limpiar los excrementos de paloma.

De hecho las enfermedades que pueden llegar a transmitir las palomas son habitualmente respiratorias siendo las más comunes la alveolitis alérgica, la tuberculosis aviar o la neumonía atípica, a raíz de la inhalación del polvo fecal o por hipersensibilidad a las plumas. Dentro de lo serían las enfermedades digestivas la más común sería la famosa salmonelosis, fruto de la ingestión de alimentos que puedan estar contaminados.

Hoy en día podemos ver que para mantener alejadas a las poblaciones de palomas se usan púas, mallas y alambres. También existen productos repelentes así como sonidos que pueden ahuyentarlas. De todas formas y como mencionábamos con anterioridad los métodos que tenemos más a nuestro alcance son la limpieza y evitar el contacto directo.

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