LOS PELIGROS DE LOS EXCREMENTOS DE AVES

La presencia de aves en nuestras ciudades

Los pájaros, especialmente las palomas, traen consigo un problema que va en aumento en las ciudades. Este problema son sus excrementos. Las palomas se han adaptado perfectamente al hábitat urbano e instalan sus nidos en cualquier construcción o recoveco de los edificios. Estas aves se sienten atraídas por los edificios altos, chimeneas o conductos de ventilación, pues son zonas muy adecuadas para construir sus nidos. Además, encuentran alimento fácilmente en nuestras basuras y desperdicios.

La caca de los pájaros es muy ácida, lo que hace que sea enormemente corrosiva y deteriore rápidamente las pinturas de los coches, el material urbano y las fachadas de edificios. Tanto los excrementos como la anidación de estas aves pueden dañar la estructura de los edificios. Además, las heces y las plumas en ocasiones bloquean los sistemas de drenaje de aguas. La suciedad y desperfectos que generan afectan particularmente a terrazas de restaurantes, balcones, parques públicos, paredes de edificios, piscinas, etc. Ahora bien, esto no es sólo un problema estético. Los excrementos de aves pueden suponer un riesgo para la salud.

Enfermedades infecciosas

  • Salmonelosis: los excrementos de paloma pueden ser una vía de infección de la salmonela, esta infección bacteriana puede llegarnos a través de alimentos contaminados o incluso de la ropa tendida. Puede provocar fiebre, náuseas, diarrea, vómitos y dolor abdominal.
  • Alveolitis alérgica: se trata de una reacción alérgica ante las plumas y el polvo fecal de estas aves. Se produce por una exposición continuada. Provoca una inflamación de los alveolos pulmonares. Los síntomas aparecen como tos, dificultad para respirar, escalofríos y fiebre.
  • Criptococosis: el crytococcus neoformans es un hongo que se encuentra en el excremento de las palomas. Su transmisión se produce por inhalación de levaduras similares a los hongos, aunque puede ocurrir también por ingestión, y suele resultar de un contacto directo con los nidos.
  • Psitacosis o clamidiosis: la bacteria responsable de esto es la Chamydia Psittaci. Esta enfermedad habitualmente es transmitida por loros, periquitos y papagayos, aunque también las palomas pueden ser infectadas y transmitirla al ser humano. Los síntomas son cuadros similares a la neumonía.
  • Histoplasmosis: esta enfermedad es causada por un hongo llamado histoplasma, y se produce por la inhalación de las esporas del hongo que usualmente se encuentra en las heces de las aves y murciélagos. Se trata de una enfermedad respiratoria que se manifiesta con un daño pulmonar, además de escalofríos, fiebre, tos y dolor en el pecho.

Por todo esto podemos ver cómo una limpieza adecuada de los excrementos de aves es imprescindible. No sólo se trata de un asunto estético, pues es claro que daña las fachadas, estatuas y demás estructuras arquitectónicas de las ciudades, sino que pueden transmitirnos enfermedades. Para evitar este tipo de problemas es importante limpiar las heces de estos animales lo más rápido posible y evitar su acumulación. Además, los pájaros suelen volver a los lugares donde han dejado su olor, por lo que, al eliminar estos rastros, será más difícil que regresen.